Virtudes cardinales y agencia educativa
El contexto importa. Pero educar supone también trabajar sobre la capacidad de actuar dentro de él.
Después de muchos años en el aula, hay una tensión que aparece una y otra vez. Los estudiantes llegan a la escuela con historias, condiciones familiares, experiencias culturales, posibilidades materiales y trayectorias muy diferentes. Ignorar esas condiciones sería pedagógicamente irresponsable.
Pero reducir al estudiante únicamente a ellas también lo sería.
El contexto permite comprender parte de una situación. No determina por sí solo todo lo que una persona puede aprender, decidir o llegar a hacer. Desde allí surge una de las preguntas que orientan Pedagogía Cardinal:
¿cómo puede la educación reconocer los condicionamientos del contexto sin renunciar a desarrollar capacidades de acción en el estudiante?